Mac Allister, el laburante del fútbol y la política

El Colorado fue designado por Macri como Secretario de Deporte de la Nación; con empeño construyó su carrera de dirigente en La Pampa.

EL COLO

Carlos José MacAllister nació en Pergamino y luego de recibirse de ingeniero agrónomo en La Plata, se radicó en Santa Rosa, junto con su mujer, Verónica, oriunda del pueblo La Angelita, próximo a Rojas. Alegre e impulsivo, Carlos fue, además, uno de los fundadores del Movimiento Federalista Pampeano (Mofepa). Formó una familia numerosa, con tres hijos: Marita, Carlos Patricio y Carlos Javier. Pero muy joven, con 41 años, Carlos José falleció de un infarto, situación que hizo tambalear el espíritu y los cimientos de un hogar de clase media. Hasta entonces, Verónica criaba a sus hijos y era ama de casa, pero debió salir a trabajar y durante muchos años lo hizo en la Municipalidad. La pérdida del padre fue un hecho que, lógicamente, marcó la vida de Carlos Javier, el Colorado, el empeñoso ex lateral izquierdo que pasó por Argentinos, Boca, Racing, Ferro y el seleccionado, flamante secretario de deporte de la Nación designado por Mauricio Macri.

"Tuve que madurar de golpe", le confesó Mac Allister a la revista El Gráfico, en 2008. "Era al psicólogo o al club. Y fue al club. Cuando mi papá falleció, Javier tenía 7 años y Patricio, 9. Mi mamá se cruzaba toda la ciudad para llevarlos a jugar y para ellos fue una distracción en un momento durísimo", le confiesa Marita (52 años) a La Nacion desde Santa Rosa, donde se desempeña como contadora. "En ese momento nos quedamos solos en La Pampa; allí no teníamos familia. Pero somos muy unidos y con fortaleza salimos adelante". añade, emocionada. Y asevera que su hermano menor trascendió en el deporte y en la política por su empuje y disciplina: "Desde chico supo lo que quería. A las maestras les decía que iba a ser futbolista y participaba del centro de estudiantes para organizar los deportes. Incluso, se volvió antes del viaje de egresados a Bariloche porque tenía que jugar un partido importante para All Boys, un club local. Ni eso quiso dejar". Es más, los santarroseños de la generación de Mac Allister recuerdan que de adolescentes, cuando salían de los boliches a las seis o siete de la mañana, era común cruzárselo por la calle pero corriendo, entrenándose.

Según Marita, durante el último año de Mac Allister (47 años) en el secundario en la Escuela Normal Mixta de Santa Rosa, día por medio lo llamaban de Argentinos para llevarlo a la Paternal, pero su madre no lo autorizó hasta terminar los estudios. Allí sí, se mudó a Buenos Aires para vivir en una pensión del Bichito y empezar a escribir una carrera que, edificada en el temperamento, lo llevó a integrar planteles atiborrados de figuras pesadas, como aquel Boca que fue campeón en el Apertura de 1992 o el seleccionado nacional que en 1993 en un repechaje frente a Australia se clasificó en forma angustiosa para el Mundial de EE.UU. 1994. De la definición en Sydney quedó la anécdota en la que, tras el partido, las cámaras de Canal 9 lo enfocaron desnudo en el vestuario. "Fue terrible. Javi llamó contento a la que era su mujer para hablar del partido, pero ella le contó lo que había pasado en la TV. Un desastre. Primero se puso mal, le dio vergüenza. Pero después lo tomó bien, se rió. Los del canal le pidieron disculpas y él las aceptó", recuerda Marita. Lo que no resultó agradable fue que quedara afuera de la lista de convocados por el Coco Basile para la Copa del Mundo: "Fue un golpe para toda la familia, uno más. Pero siempre le puso el pecho a los problemas. Tiene una moral bárbara. Y desde que jugaba era estudioso de los rivales, de las situaciones con las que se podía cruzar".

Tras el retiro como futbolista, buscó su camino profesional y fue DT, periodista y representante de jugadores. Cuando Macri -con el que había tenido que discutir por los premios del plantel cuando el ingeniero comenzaba su presidencia en la Ribera- lo convocó, Mac Allister aceptó el desafío y desde 2013 se erigió como diputado del PRO por la provincia de La Pampa. Quienes lo conocen destacan su perfil bajo y lo describen como un "laburante". "Es un caminante de la calle. Es sencillo y tiene llegada a los jóvenes. Cuando pasa por la puerta de los colegios los chicos le gritan, lo saludan. Y es fiel con la gente que trabaja. Ah..., y es un gran asador: en el club que lleva su nombre suele ponerse al mando de la parrilla y ni se te ocurra tocar la carne porque te mata", comenta Maximiliano Aliaga, diputado electo de Cambiemos en La Pampa.

"Muchas veces le dije que tuviera cuidado con la política porque podía generarle sinsabores. Y siempre me respondió 'Para mí es un desafío y lo voy a lograr'. No concibe la política desde el escritorio y no sé de dónde saca tantas energías. Estoy feliz, porque se preparó para estar allí y no hay mejor lugar para la juventud que el deporte", aclara Marita. Dicen que Mac Allister tiene un lema: "No me gusta perder el tiempo durmiendo, por eso me levanto temprano para laburar, recorrer y escuchar". Ya no marca la punta izquierda, pero tiene un gran desafío por delante: la Secretaría de Deporte de la Nación.

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